iBlow10, es un alcotest con tecnología de celda de combustión, desarrollado para control primario de alcohol en ambientes laborales y carreteras, en grandes volúmenes, dado que es muy rápido y no requiere uso de boquillas y solo basta con soplar hacia el dispositivo o acercarlo a un recipiente para verificar si hay presencia de alcohol.

 

Este equipo puede testear hasta 12 personas por minuto.

 

Este alcotest es fabricado íntegramente en Corea y como características adicionales posee un modo de semaforización o linterna, además de un magneto que le permite ser adosado a la carrocería de un vehículo.